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Artículo del Dr. Jesús Sevillano
en memoria de Carlos Oviedo
(*) El Sexteto de Cuerdas “Carlos
Oviedo” actuó el pasado 5 de Julio de 2005 en el
Teatro Guimerá dentro de los actos
conmemorativos de la Firma del Acta de
Independencia de Venezuela.
LA PARTIDA DE CARLOS OVIEDO
"El Sexteto de Cuerdas de Jesús
Sevillano", como antes se llamaba, está de luto.
Está de luto esa maravillosa pléyade de músicos,
poetas, pintores y artistas en general, los
cuales, de manera quijotesca luchamos
ardorosamente en contra de ese monstruo conocido
como mercado ó comercialización del arte bueno o
lo contrario a la dulzura de los pueblos.
Cuando comenzamos ensayábamos en
el tercer piso del AULA magna de la Universidad
Central de Venezuela (UCV), en la sede de la
Estudiantina, magistralmente dirigida y guiada
por la sabiduría y bonhomía del maestro Orlando
Gámez; mano derecha y factotum, arreglista y
encargado por Dios para la armonía y alegría del
grupo estaba Carlos Oviedo, ya con los síntomas
de una terrible enfermedad, la que generalmente
padecen los jóvenes buenos y productivos; ya le
comenzaban los problemas para desplazarse, subir
escaleras y todo lo que significaba un esfuerzo
físico. Pero era el más alegre: al llegar al
ensayo terriblemente cansado y desencajado, nos
decía con su eterna sonrisa:"Vengo trotando
desde el Paseo de Los Próceres", después de
haberle dado cinco vueltas. Nos reíamos con sus
ocurrencias geniales pensando en lo mas íntimo,
cómo era posible que una persona tan enferma y
adolorida, nos diera tanto ánimo y tantas
lecciones de buena voluntad y amor. Ese fue
hasta hoy, a las nueve de esta mañana triste,
CARLOS OVIEDO.
La última vez que nos acompañó
fue en una gira por Sao Paulo y Brasilia,
tocamos magistralmente en el más grande teatro
de Latinoamérica, a la sombra del enorme busto
del Libertador Simón Bolívar. Lo vi tan débil y
extenuado que le pregunté si podía tocar y con
su sonrisa de ángel me contestó:"No te
preocupes que la pajuela no se me va a caer,
pues la anclé con mi mente". Realmente la
había perforado introduciéndole un hilo de
nylon, amarrándoselo a su mano, para que no se
le cayera. Viendo mi tristeza mal disimulada me
repostó:"No te angusties que no pienso seguir
firmando autógrafos a la cola de muchachas que
me están siguiendo desde Brasilia", a mas de
mil kilómetros de Sao Paulo. Así era Carlos,
excelente músico, contrabajista de la Orquesta
Sinfónica Venezuela, gran ejecutor de la
mandolina, compositor y arreglista, pero
sobretodo un maravilloso ser humano, lleno de
amor y de bondad. Lloro tu ausencia en una gran
soledad sin Orlando, Jesús, Milano, Yolanda,
Laurita y Antonio, lleno de gente buena -los
canarios- quienes ya nos quieren y comprenden,
bendiciendo a tu mujer y a tus hijos. Por eso el
Sexteto se llama:"CARLOS OVIEDO".
Jesús Sevillano Ferraz
Cónsul General de la República Bolivariana de
Venezuela en las Islas Canarias
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